Assessment e inventario
Mapeo de repositorios, pipelines, runners, secretos, integraciones y dependencias, con clasificación de criticidad y el diseño del estado objetivo.
Servicio · DevOps & Cloud
Un nuevo nivel de infraestructura, con plan de salida en cada paso.
Migrar es más que mover archivos: es preservar historial, pipelines, permisos y la continuidad de la entrega. Planificamos cada ola de migración — de Jenkins/GitHub a GitLab o de on-prem a la nube — con inventario, validación en staging y rollback definido antes de tocar producción. Cambias de nivel sin ventana de mantenimiento y sin perder lo que ya funciona.
Mapeo de repositorios, pipelines, runners, secretos, integraciones y dependencias, con clasificación de criticidad y el diseño del estado objetivo.
Secuenciación por grupos de equipos/sistemas, criterios de aceptación por ola y plan de rollback documentado antes de cada corte.
Jenkins, GitHub o Bitbucket a GitLab CI: historial de commits, ramas, MRs/PRs, issues y pipelines reescritos a .gitlab-ci.yml con runners dimensionados.
Aplicaciones y datos llevados a Google Cloud, AWS u OpenShift con IaC en Terraform, containerización y replataforma a Kubernetes cuando tiene sentido.
Ejecución en paralelo, sincronización incremental y cutover con canary o blue-green, validando la salud antes de redirigir el tráfico.
Pruebas en staging, smoke tests automatizados, observabilidad activa en el go-live y acompañamiento cercano en las primeras semanas post-migración.
Ninguna ola va a producción sin un camino de vuelta probado. La migración es una decisión reversible hasta el cutover, no una apuesta de todo o nada.
Los equipos siguen entregando durante la migración. Trabajamos en paralelo con sincronización incremental, sin congelar releases ni abrir ventana de mantenimiento.
Como GitLab Select Partner, PSP y Partner Champion, y partners de Google Cloud, AWS e IBM, conocemos origen y destino — y migramos con el enfoque cloud-agnostic de la casa.
Aprovechamos la migración para saldar deuda técnica: pipelines más ágiles, secretos centralizados, IaC versionada y scanning de seguridad en el flujo desde el primer despliegue.
No. Migramos commits, ramas, MRs/PRs, issues y configuraciones preservando la trazabilidad. Los pipelines de Jenkins o GitHub Actions se reescriben a GitLab CI, y los permisos y grupos se remapean en el destino. Todo se valida en staging antes del corte.
En la mayoría de los casos, sí. Ejecutamos origen y destino en paralelo con sincronización incremental y hacemos el cutover con canary o blue-green, validando la salud del entorno antes de redirigir el tráfico. Cuando hay restricción técnica de base de datos o estado, planificamos la menor ventana posible, siempre con rollback listo.
La dividimos en olas por equipo o sistema, empezando por el menos crítico para validar el playbook. Cada ola tiene criterios de aceptación, pruebas automatizadas y plan de rollback documentado. Sigues el progreso ola a ola, sin un big bang de cambio único.
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